Día 20/9/2018
Hay ha sido nuestra segunda clase de Educación Musical en la etapa Infantil. Hemos comenzado con una actividad muy interesante que consistía en cantar rimas que a la vez eran
adivinanzas de diferentes profesiones. Algunas de las canciones eran:
- Pincho culos con talante y me llaman… practicante.
- Hago pan al mundo entero y me llaman… panadero.
Una
vez hemos cantado esas dos adivinanzas, el profesor nos ha pedido que seamos
nosotros mismos quienes nos inventemos una nueva adivinanza relacionada con una
profesión para luego salir y cantarla. La que he inventado yo era: “Yo te curo
y te consuelo y me llaman…. enfermero. De esta manera nos ayuda a trabajar la
imaginación y la coordinación de una melodía con un ritmo determinado.
Gracias
a esta actividad podemos trabajar con los niños las profesiones de una forma lúdica y divertida. Además, utilizando el ritmo, los pequeños pueden recordar
mucho mejor estos conceptos. En este caso las profesiones, pero también se
puede trabajar con animales, colores, frutas, objetos, etc.
A continuación, Tomás nos ha explicado la importancia que tiene el uso de
las expresiones corporales para que los niños sepan cuándo deben comenzar a cantar
o dar una palmada, si la actividad lo requiere. Nos ha hablado del término
“línea imaginaria”, esta línea nos indica aspectos como cuándo debemos comenzar,
parar, la intensidad o la velocidad. Para representar esta línea, el director
de la actividad indica con los brazos donde está el límite, de tal manera que
con un simple movimiento de brazos de arriba abajo saben que una vez “toque” la
línea imaginaria es el momento de actuar.
Seguidamente, hemos dividido la clase en dos grupos y nuestro profesor ha asignado a cada grupo un ritmo.
Él, utilizando la expresión corporal con su movimiento de brazos, nos ha
dirigido a ambos grupos y hemos creado el ritmo de la canción “Rock You”. Una
vez hemos ensayamos el ritmo varias veces, introducimos la letra de la canción.
Con esta actividad hemos podido observar la importancia que tiene hacer una
buena dirección, ya sea como maestro es una actividad o como director de
orquesta.
En
esta clase he tenido la oportunidad de dirigir una actividad que consistía en
cantar una misma canción pero en tiempos diferentes, de tal manera que la
canción se escuchaba en tres voces. Aquí os dejo un vídeo para que podáis
entenderlo mejor:
Con
todos estos ejercicios hemos aprendido cómo se debe dirigir una actividad para
que los alumnos comprendan cuál es el momento en el que deben comenzar o qué es
lo que se debe hacer. Me ha sorprendido mucho como con gestos tan simples se
puede dar tanta información de una manera tan clara. Gracias a haber podido
vivir la experiencia de ser yo misma quien dirigía la actividad, he podido
comprender mucho mejor la importancia qué tiene este aspecto, y como puede
determinar en la calidad de una actividad.
El
primer día de clase el profesor nos pidió que pensáramos de forma individual
una canción y un juego musical. En esta última hora de clase hemos sido
nosotros quienes hemos dirigido las actividades.
La
primera en comenzar ha sido Elena Vázquez, cantando la siguiente canción:
Con esta
dinámica hemos trabajado el conocimiento de su propio cuerpo y el de los demás,
la lateralidad y la socialización.
La
segunda dinámica la ha dirigido Alba González bailando la siguiente canción:
Esta
canción es ideal para trabajar con los niños los tempos y las velocidades,
controlando su propio cuerpo y aprendiendo el movimiento de diferentes
animales.
La
tercera dinámica, dirigida por Alba Sánchez se llamaba “El Pasilito”. En esta
actividad 5 compañeros tenían que salirse de clase y pensar una canción
popular, el resto que nos quedábamos dentro teníamos que pensar otra. Una vez
que ya se habían elegido las canciones, el grupo que estaba dentro se colocaba
en dos filas formando un pasillo y el grupo de fuera entraba. Cuando estábamos
todos juntos empezábamos a cantar la canción que habíamos elegido las personas
que estábamos formando el pasillo y, mientras la cantábamos, las 5 personas
debían pasar por el pasillo haciendo la mímica y los gestos acordes a la
canción. Una vez terminaban debían elegir a otros 5 compañeros que saldrían
fuera para elegir otra canción popular, ya que serían ellos los que bailarían
la canción elegida por los 5 primeras persona que salieron.
Con
esta actividad trabajamos la imaginación, la espontaneidad, la motricidad y la cooperación.
La
última dinámica la realizó Rafael Arias, cantamos y representamos la siguiente
canción:
Como conclusión final, puedo decir, que gracias a esta clase he aprendido la importancia de utilizar la expresión corporal para trabajar actividades musicales, donde puede que todo el grupo este cantando y la única forma que tenemos para comunicarnos sea a través de gestos. Además, como he dicho anteriormente, he podido comprobar como, dependiendo de si somos capaces de dirigir bien una actividad o no, va a depender mucho la calidad de la misma. Por último, y gracias a las aportaciones de los compañeros, he aprendido nuevos juegos y canciones y, sobre todo, me he divertido mucho
Paula Sanz Núñez.

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